Qué ironía la mía, la de pregonar
felicidad
para sentir esta desolación.
para sentir esta desolación.
¿Desolación de Invierno?
No, esa déjasela a los viudos.
Es sentir la impotencia de derretir el plástico
y darte cuenta que
Formas parte de tú propia tumba,
y
aún con tantas ganas de vivir.