Carta abierta al Presidente,
Comandante y sobretodo compañero Hugo Chávez:
5/Marzo/2013
Gracias.
Es la palabra y concepto, en este impactante y sin duda alguna, doloroso
momento. Quiero que a través de estas palabras tenga la seguridad que ha dejado
un fuerte legado en su patria, Latinoamérica, estoy seguro que como yo, en
muchos jóvenes chilenos.
Día
a día nos combate el capitalismo, bombardeándonos con ideas alejadas de la
realidad, con una clase política empecinada en destruir la consciencia de las
personas y con ello, una identidad de pueblo. Reemplazando esa representatividad por una “clase media” reprimida
que poco conoce sobre la solidaridad, organización y democracia.
En
buen momento conocí su lucha, escuché y leí sus discursos, en paralelo a
sumergirme en una ola del sueño bolivariano. Esa pasión por la unión, igualdad,
lucha de clases y el socialismo latinoamericano, se ve reflejado en su gente,
participativa, educada y cada vez con más fuerzas.
Permítame
reconocer que dentro de lo que conozco a mis apresurados veinte años,
no he visto desde las históricas revoluciones del pueblo, la izquierda revolucionaria, socialistas y
comunistas, un líder tan lucido, visionario, con un sólido e informado apoyo,
que se traduce en poder popular. Un
ejemplo, incluso, personalmente le confieso que su trabajo ha significado una
inyección de fuerza, motivación, sin olvidar la emoción para un estudiante
ahogado entre las lacrimógenas emanadas por las opresoras fuerzas armadas de
mi país.
Ruego
que su familia me disculpe, pero no pienso recordarlo, ni hablar de usted como
un muerto, pues sus ideales que se traducen en revolución -que no es tan solo
suya- continuará y con más fuerza, espero que no tenga dudas de ello.
Algún
día quizás me conozca, por mi parte marcha en marcha, conflicto en conflicto
con la autoridad y el sistema neoliberal, voy conociéndolo un poco más. Toda Latinoamérica
debe conocer, mejor aún, reconocer la “causa”,
porque el sudor de los trabajadores no es en vano, el educación es un derecho,
la salud y la dignidad deben ser una garantía, así como la voz del pueblo es la
que debe dirigir a un país unido en su esencia.
Permítame
sentirlo más vivo que nunca, construyamos la historia, ya que somos el pueblo
quienes escribimos su rumbo. Y junto a Ernesto Guevara, Salvador Allende, y
toda la fuerza de los mártires, continuaremos la Revolución. Hasta
la Victoria Siempre
¡VIVA EL PUEBLO, VIVAN
LOS TRABAJADORES, VIVA CHÁVEZ!
Un
abrazo tan largo como Chile.
José
Patricio Aldunate Salas, Estudiante Chileno.