Si prendemos la TV veremos que en la mayoría de los canales
están pasando películas de pasajes de la biblia, o de “santos”, que en realidad
son personas que dieron su vida para ayudar a otros sin esperar nada a cambio….
Personas que dieron su vida por otros
¿Cuantos lectores de este blog se han postergado para ayudar
al que tienen al lado? ¿Cuántos de ustedes han peleado por los derechos que si
tienen pero que otros menos afortunados carecen?
Muchos no creen en los santos, porque son personas que
estando muertas “hacen milagros”, pero la grandeza de ellos no es por lo que
hicieron después de muertos, sino lo que hicieron en vida.
Teresa de Calcuta fue una monja católica que dedicó gran
parte de su vida a ayudar a enfermos, pobres, huérfanos, marginados. Prefirió
vivir entre gente moribunda, intentando salvarlas, que en la comodidad del
convento donde hacia clases.
Giuseppe Moscati, personaje conocido por pocos
latinoamericanos. De nacionalidad italiana, fue un médico, investigador
científico y profesor universitario, reconocido por su trabajo en la bioquímica
fisiológica. Hijo de un y de una aristócrata. Un hombre con muy buena situación
económica que, aparte de dedicarse a su trabajo como médico e investigador,
también se preocupó de los pobres, cosa muy rara en los médicos de hoy en día.
Sin ir más lejos, Alberto Hurtado Cruchaga, hijo de
aristócratas, abogado, que en vez de ser presidente de la nación, como muchos
le decían en ese entonces, decidió entrar a la orden más humilde de sacerdotes,
Compañía de Jesús o más conocida como la orden jesuita. Siendo ya sacerdote, se
dedicó a velar por los pobres y desamparados fundando el Hogar de Cristo. En
vez de tener toda una vida de lujo como abogado, tuvo una vida de pobreza
dedicada completamente a labores sociales sin obtener beneficio alguno más que
la felicidad del pobre que tiene comida.
¿Con esto cuantos Alberto Hurtados existen hoy en día?
¿Cuantos Giuseppe Moscati? ¿Cuantas Teresas de Calcuta?
En toda la humanidad, me sorprendería mucho si se contaran
más de 10 personas que sigan sus pasos. La moral y misericordia del ser humano hoy
en día se está extinguiendo, eso lo podemos ver en todas partes: en el trabajo,
en las noticias, en la escuela, hasta en muchas Iglesias o Templos. Si el
problema del otro no te está pasando a ti, entonces no es tu problema, por lo
que no haces nada para ayudar… hasta que te pasa.
¿Pero por qué tenemos que esperar a que las cosas nos pase a
nosotros para poder ayudar? ¿Por qué no hacer algo antes?
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